10 compras inútiles para bebés
13 de febrero de 2023

La noticia de la llegada de un bebé, especialmente si es el primero, conlleva recibir varios regalos y realizar muchas compras para que al nuevo humano en camino no le falte de nada. Lo que nadie cuenta es que muchas de esas compras no llegan a usarse nunca (o en muy contadas ocasiones) y esas compras se convierten en inversiones innecesarias.
Si estás embarazada o tienes que hacer un regalo a alguien que lo esté o que acabe de tener un bebé, espero que este post ayude a arrojar un poco de luz a la hora de hacer las compras.Naturalmente son opiniones personales basadas en nuestra experiencia y sabemos que lo que no le vale a un bebé puede ser genial para otro… pero por lo menos os dejo en aviso de algunas compras que pueden ser cuestionables y quizás sea mejor tirar para otro lado.
Ojo con la cantidad de ropa de la talla 0 que compres, e incluso de la talla 1, ya que puede que haya prendas que se queden sin estrenar, sobre todo si te salen criaturas XL como es nuestro caso. Además, cuando son recién nacidos crecen muy rápido.
Con nuestro bebé #2 ni siquiera pudimos estrenar la ropa super cuqui que le compramos como primera puesta.
Los bebés huelen bien. Huelen a bebé. Y cuando se empiezan a bañar, huelen a jabón. Las colonias son productos químicos que enmascaran el olor natural de tu bebé. Ah, y a él tampoco le gusta que lleves perfume, prefiere tu olor natural, cómo los animalitos.
Después de dos hijos y muchas compras podemos asegurar que el capazo del cochecito es la compra más cara y menos amortizada de todas. Es un hecho que, salvo raras excepciones, a los bebés no les gusta ir en capazo. A menos que sean recién nacidos o que te toque la lotería de la criatura tranquila que duerme todo el día, a los bebés les gusta ir viendo la calle (si, a pesar de que al principio ven nada y menos). Fíjate cuando veas a parejas con bebés cómo el 90% pasean el capazo vacío y llevan al bebé en brazos o en una mochila.
Por este motivo, a la hora de comprar una sillita de bebé, si optas por un pack sillita + capazo asegúrate que la silla sea mega cómoda, ya que será lo que realmente usará, mientras que el capazo acabará en la aplicación de segunda mano de turno con el título de “Capazo con poco uso, prácticamente nuevo”.
Si vives en un espacio reducido, tener una papelera extra en la habitación del bebé para tirar pañales es poco práctico (algunas son realmente aparatosas)… pero eso no es lo peor. Lo realmente chungo es cuando se abre esa puertecilla de la basura de pañales y sale ese hedor de cacas acumuladas que tira de espaldas.
Con el primer bebé usamos una papelera durante dos telediarios y posteriormente optamos por la opción de meter el pañal con caca en una bolsita de la fruta del supermercado y tirarla el mismo día al contenedor, como cuando se cocina pescado.
Es una compra con muy poco sentido, ya que suelen ser pequeñas (cubren poca superficie) y además a medida que el carro se mueve, hay que ir moviendo la sombrilla para que siga cubriendo al bebé. Nada práctica. Con el primer churumbel cometimos el error de comprar una (que está NUEVA), pero con el segundo hemos optado por comprar un carrito que tuviera una buena capota, que es lo que realmente protege.
Teniendo en cuenta que los bebés no hacen sus primeros pasos hasta los 12 meses (aprox) es bastante absurdo comprarles zapatos: por un lado no los necesitan y por el otro no es lo más cómodo del mundo. Si lo primero que hago al llegar a casa es quitarme los zapatos ¿por qué voy a ponerlos a un bebé que no va a usarlos? Por no hablar del elevado índice de lanzamientos de zapatos cuando van en los carritos de paseo.
Los recién nacidos no juegan con peluches. Fin del argumento. Si tengo que extenderme un poco más, añadir que a los bebés a partir de unos 3 meses les llaman la atención los juguetes que hacen ruidos (ojo, si tienen canciones hay que asegurarse que se pueda modular el volumen o los padres pueden acabar de los nervios), pero hasta que no son más grandes no empiezan a jugar con peluches. Y algunos no llegan a hacerlo nunca. También hay que tener en cuenta que los peluches pueden ser monísimos, pero ocupan mucho espacio y además tienen una concentración brutal de ácaros y polvo.
Las mantas envolventes son una mezcla de saquito de dormir y camisa de fuerza que impiden que los recién nacidos saquen las manitas mientras duermen y evitar así que se rasquen la cara. Según dicen, eso ayuda a que los bebés se calmen, ya que supuestamente se sienten protegidos como si siguieran dentro del útero, y eso les ayuda a dormir mejor.
Con nuestra primera hija ni siquiera nos enteramos de la existencia de estas prendas y para el segundo nos regalaron un par que ni siquiera llegamos a usar. Habrá a quién le guste y otros que, como nosotras, nos parece un instrumento de tortura y preferimos no usarlo. Dada la controversia, aconsejaría otro regalo que vaya más “a tiro fijo”.
Si es un regalo, antes de nada hay que asegurarse del tipo de lactancia que va a tener ese bebé, ya que en el caso de optar por la lactancia materna exclusiva hay muchos números para que ese aparatoso esterilizador acabe guardado en un cajón. Lo mismo aplica si vas a regalar biberones o incluso chupetes.
De todas maneras, las madres no se esterilizan los pezones al dar el pecho y los niños se lo llevan todo a la boca. Lo que no te mata te hace más fuerte y hay que esperar que lo que suceda sea lo segundo.
Además, a unas malas te puedes ahorrar un cacharro esterilizando en una olla.
Probablemente nunca necesitarás un sacaleches, o por lo menos, no enseguida. Así que mejor espera a ver si lo necesitas. Si se da el caso, un sacaleches manual extrae mucha más leche que uno eléctrico y es mucho más barato.
Y hasta aquí la recopilación personal (insisto) de compras inútiles o conflictivas. Si se te ocurre alguna más, ¡déjala en los comentarios!